Turismo de reinados invade a Colombia
By ENRIQUE CORDOBA
Especial/El Nuevo Herald
Desde que José ``Pepe'' Martínez aceptó hace cuatro años acompañar a Custodio Vega Andreu hasta Cartagena de Indias, no ha dejado de pasar un verano sin arreglar maletas y viajar a la costa atlántica colombiana.
Martínez y Vega residen en Tarrasa, Cataluña, donde el primero es dueño de un restaurante y el segundo trabaja por su cuenta.
``He viajado por toda Europa y he visitado muchos países, pero ya he venido cuatro veces y estoy enamorado de Colombia'', dijo.
``Me lo estoy pensando en serio'', aseguró Martinez. ``Voy a comprar un lote en Coveñas, junto a la playa. Vivir a la orilla del mar, ése ha sido el sueño toda mi vida''. Coveñas es un balneario en el golfo de Morrosquillo entre Cartagena y Montería.
Estos españoles no están solos. A medida que crece el número de visitantes, los turistas son los principales promotores de las bellezas y de seguir visitando a Colombia.
El gobierno se ha fijado la meta de alcanzar este año los dos millones de viajeros y las ferias y reinados son excelentes atractivos.
La fecha de la Feria del Libro de Bogotá, una de las más concurridas de Iberoamérica, fue movida para mediados de agosto, que conecta con la Feria de las Flores de Medellín. Es un evento que atrae a cultivadores de orquídeas de todo el mundo y gente deseosa de conocer la ``ciudad de la eterna primavera y las mujeres hermosas''.
Es en Medellín donde igualmente se realiza el mayor festival de poesía al aire libre, al que asisten 15,000 personas y de cuyo éxito hablan poetas de diversos países.
Si bien es cierto que Cali, su reinado y su feria de orquestas de diciembre, y Barranquilla, con sus famosos carnavales y reinado de febrero, son algunos de los atractivos turísticos más promocionados internacionalmente, hay una gran cantidad de eventos que revisten interés para los turistas interesados en las costumbres folclóricas, gastronómicas y artesanales.
En septiembre, Bucaramanga, llamada la ``ciudad bonita'', celebra una feria donde exponen los fabricantes de carteras, bolsos y calzados. Muy cerca se puede visitar a Girón, una ciudad muy colonial, que conserva casas de estilo español.
Acacías es una población --tres horas al sureste de Bogotá-- de paso entre Villavicencio, la capital de los Llanos Orientales de Colombia, y la Sierra de la Macarena, donde acuden a las fiestas de octubre jinetes, agricultores y expositores de caballos y ganaderías de leche.
En las vecindades de Acacías y San Martín --departamento del Meta--, se ha desarrollado el turismo de haciendas y paseos por los ríos. Así se logra disfrutar del ambiente natural que ofrecen las inmensas llanuras de pastos, venados y los morichales que son oasis --en medio del llano--, formados de palmeras ``matas de monte'' y pequeños lagos.
El 11 de noviembre es la fiesta y reinado nacional de la belleza colombiana, fecha en que el país pone sus ojos en Cartagena.
La fiesta combina una agenda que exalta las manifestaciones culturales de la población de origen africano de la ciudad y el concurso y elección de Miss Colombia. El evento se traduce en un carnaval donde ricos y celebridades internacionales asisten a clubes privados y la población marginal baila en las calles de sus barrios.
Por su tradición, éste es un acontecimiento que atrae turismo nacional y de países vecinos.
El calendario del turismo festivo en Colombia es inagotable, debido a que cada pueblo tiene su reinado, por lo que se afirma que en el país se coronan 365 reinas al año. De ahí que haya reina de la belleza, en Cartagena; del carnaval en Barranquilla; del bambuco, en Neiva; de la canción, en Villavicencio; de la panela, en Villeta; del café, en Manizales, y hasta de los feos. •
domingo, 16 de agosto de 2009
ENRIQUE CORDOBA: El taxista de Mazarrón
ENRIQUE CORDOBA: El taxista de Mazarrón
By ENRIQUE CORDOBA
El hambre, la falta de oportunidades y el desasosiego del hombre y la mujer de los pueblos de América Latina también golpea a la gente de Africa y repercute en esta parte de España adonde llegué para asistir a la entrega de premios del XXV concurso de cuentos Villa de Mazarrón.
El taxista me recogió en el aeropuerto de Alicante, agarró la autovía mediterránea rumbo al puerto murciano --donde escontraron hace poco el barco fenicio más antiguo del mundo-- y empezó a contarme el problema que su gremio enfrenta con los inmigrantes.
Antes habíamos hablado de su viaje a Esauira, un pueblo de Marruecos donde él fue a visitar a su cuñado, quien cultiva guindas para exportarlas a la Unión Europea. Allí el taxista se informó de que un obrero gana solamente el equivalente a cinco, siete euros por nueve horas de trabajo al día.
--Los piratas --dijo-- recogen siete pasajeros, les cobran un dólar por llevarlos al puerto y se ganan en ocho kilómetros lo que un compañero suyo consigue en un día.
--¿De dónde son los taxistas piratas?
--Aquí en Mazarrón, en Murcia, tenemos piratas de Ecuador, Marruecos y también ingleses, que es mucho decir, porque ellos tienen un nivel más alto, pero hacen mucho el pirateo. Vienen aquí, hacen un servicio de taxi para el aeropuerto y con tres servicios ganan más que nosotros, que pagamos impuestos, pagamos de todo, y ellos como no pagan nada están aquí viviendo de canes. El marroquí --dice-- en el momento en que entra tiene seguridad social, lo tiene todo cubierto, no tienen problemas. Las pateras de marroquíes no paran de llegar, y tenemos crisis, el trabajo está escaso --manifestó--. Es más, se meten cuatro tipos en un piso y no gastan nada, así que viven mejor que en su país, aun sin trabajar.
Seguimos por una extraordinaria autopista con avisos en la carretera N 340: Cartagena, Lorca, Murcia, Mazarrón... Tierra desértica a los lados, con cítricos, olivares y cultivos de tomates de cuya calidad se sienten orgullosos los murcianos. Ciento veinte kilómetros recorridos entre charla y paisaje pasaron rápidamente y con sol de verano y gran movimiento turístico llegamos al destino.
Luis se despidió y me quedé pensado que no pueden estar contentos él ni sus colegas taxistas por la situación que los está afectando. Como no lo están los demás españoles, ni los estadounidenses, que con sus impuestos cubren los gastos de los indocumentados que llegan a sus países.
ambien es una realidad que los marroquíes, al igual que los latinoamericanos, tampoco desean vivir el desprecio diario lejos del calor y el afecto de los suyos. El ideal es que nadie tenga que salir de sus fronteras, y que los gobiernos brinden soluciones a los problemas. Sin embargo, en las dos realidades, no se vislumbran mejores tiempos. Quienes tienen los pies en la tierra lo saben. En conclusion: es triste y preocupante, pues no disminuirán las filas de los desterrados.
En la próxima columna les contaré de la maravillosa conferencia Una historia, una historia, una historia, que Zoé Valdes, la novelista cubana residente en Paris, dictó aquí en Mazarrón, sobre su relación con el cuento. Y cómo sus tres mujeres, su abuela, su madre y su tía, influyeron en su vida literaria.
By ENRIQUE CORDOBA
El hambre, la falta de oportunidades y el desasosiego del hombre y la mujer de los pueblos de América Latina también golpea a la gente de Africa y repercute en esta parte de España adonde llegué para asistir a la entrega de premios del XXV concurso de cuentos Villa de Mazarrón.
El taxista me recogió en el aeropuerto de Alicante, agarró la autovía mediterránea rumbo al puerto murciano --donde escontraron hace poco el barco fenicio más antiguo del mundo-- y empezó a contarme el problema que su gremio enfrenta con los inmigrantes.
Antes habíamos hablado de su viaje a Esauira, un pueblo de Marruecos donde él fue a visitar a su cuñado, quien cultiva guindas para exportarlas a la Unión Europea. Allí el taxista se informó de que un obrero gana solamente el equivalente a cinco, siete euros por nueve horas de trabajo al día.
--Los piratas --dijo-- recogen siete pasajeros, les cobran un dólar por llevarlos al puerto y se ganan en ocho kilómetros lo que un compañero suyo consigue en un día.
--¿De dónde son los taxistas piratas?
--Aquí en Mazarrón, en Murcia, tenemos piratas de Ecuador, Marruecos y también ingleses, que es mucho decir, porque ellos tienen un nivel más alto, pero hacen mucho el pirateo. Vienen aquí, hacen un servicio de taxi para el aeropuerto y con tres servicios ganan más que nosotros, que pagamos impuestos, pagamos de todo, y ellos como no pagan nada están aquí viviendo de canes. El marroquí --dice-- en el momento en que entra tiene seguridad social, lo tiene todo cubierto, no tienen problemas. Las pateras de marroquíes no paran de llegar, y tenemos crisis, el trabajo está escaso --manifestó--. Es más, se meten cuatro tipos en un piso y no gastan nada, así que viven mejor que en su país, aun sin trabajar.
Seguimos por una extraordinaria autopista con avisos en la carretera N 340: Cartagena, Lorca, Murcia, Mazarrón... Tierra desértica a los lados, con cítricos, olivares y cultivos de tomates de cuya calidad se sienten orgullosos los murcianos. Ciento veinte kilómetros recorridos entre charla y paisaje pasaron rápidamente y con sol de verano y gran movimiento turístico llegamos al destino.
Luis se despidió y me quedé pensado que no pueden estar contentos él ni sus colegas taxistas por la situación que los está afectando. Como no lo están los demás españoles, ni los estadounidenses, que con sus impuestos cubren los gastos de los indocumentados que llegan a sus países.
ambien es una realidad que los marroquíes, al igual que los latinoamericanos, tampoco desean vivir el desprecio diario lejos del calor y el afecto de los suyos. El ideal es que nadie tenga que salir de sus fronteras, y que los gobiernos brinden soluciones a los problemas. Sin embargo, en las dos realidades, no se vislumbran mejores tiempos. Quienes tienen los pies en la tierra lo saben. En conclusion: es triste y preocupante, pues no disminuirán las filas de los desterrados.
En la próxima columna les contaré de la maravillosa conferencia Una historia, una historia, una historia, que Zoé Valdes, la novelista cubana residente en Paris, dictó aquí en Mazarrón, sobre su relación con el cuento. Y cómo sus tres mujeres, su abuela, su madre y su tía, influyeron en su vida literaria.
Entrevista con António Lobo Antunes.`La poesía de Víctor Hugo nos salvó la dignidad en la guerra'
Entrevista con António Lobo Antunes.`La poesía de Víctor Hugo nos salvó la dignidad en la guerra'
By ENRIQUE CORDOBA
Especial/El NUevo Herald
El escritor portugués António Lobo Antunes declaró en una entrevista con El Nuevo Herald que ``pensaba que la literatura no servía para nada, a no ser para el placer y la alegría de leer. Yo no pensaba que tuviera una utilidad práctica, y tiene su
utilidad''.
Lisboeta con 66 años y uno de los escritores siempre mencionados entre los candidatos al Nobel, aceptó esta entrevista después de recibir el Premio Juan Rulfo en la FIL, Feria del Libro de Guadalajara, México, en diciembre pasado.
Estudió medicina y sirvió al ejército portugués en la guerra de liberación de Angola, en esta segunda visita a Jalisco, mostró su debilidad por las mujeres y el idioma de esta parte del hemisferio y expresó su deseo de vivir en Latinoamérica, ``hoy voy a buscar una casa'', afirmó, con su cigarrillo inseparable en los dedos y su segunda esposa, sentada a pocos metros.
Sobre su paso por la guerra en Africa cuenta que él formaba parte de ochenta soldados y cuatro oficiales, ``acabamos muy pocos, y nos atacaban todas las noches, a las 11''.
``Cerca del Ecuador es siempre noche a las seis de la tarde. Los crepúsculos son muy rápidos y de una belleza increíble, y bueno, se cenaba a las cinco, después venía la noche y empezaba una tensión muy grande, hasta que empezaba una ametralladora del Movimiento de Liberación, que llamábamos la máquina de costura. Hacia tac.. tac.. tac... y, después el ruido de los morteros era casi insoportable'', recuerda el escritor y psiquiatra ya recuperado de un cáncer que lo afectó hace años.
La vida en medio de la jungla y la brutalidad de las armas cambia para Lobo Antunes y sus compañeros cuando ``el capitán un día aportó un libro de Víctor Hugo y entonces, después de la cena, cada uno de nosotros leía en alta voz un cuarto de hora. La poesía era el único libro que teníamos. Yo pienso que Víctor Hugo ha sido decisivo para nosotros porque nos devolvió una dignidad humana que habíamos perdido..., éramos cuatro hombres niños viejos esquizofrénicos viviendo lejos de todo'', reflexiona.
Enseguida precisa el novelista: ``estábamos en un lugar llamado las tierras del fin del mundo. Angola es muy larga y muy grande. Oír poesía leída por nosotros nos hacía humanos, porque éramos máquinas, y eso era muy importante para nosotros. Yo pienso que los oficiales de acá, de la compañía, son los que han tenido problemas postraumáticos. Después de la guerra hemos sido salvados literalmente por la poesía''.
``Las sillas eran hechas de pedazos de cajones de cerveza y cosas asi'', recuerda. ``Pasamos dos meses comiendo espaguetis y mermelada porque no teníamos más nada: en el desayuno, almuerzo, comida, y cena, todo el tiempo. Y de repente la voz de Víctor Hugo expresada por la voz trémula de cuatro oficiales llenos de miedo, porque el valor es no tener miedo de tener miedo. Miedo teníamos
muchísimo''.
António Lobo Antunes dice que ``una vez le preguntaron a André Gide, --un esxcritor que me gusta y que respeto mucho-- quién era, en su opinión, el más grande poeta francés, y él contestó: Víctor Hugo por desgracia mía, pero es verdad es un gran poeta y un hombre que ha escrito `el sueño es el acuario de la noche' es un gran escritor, porque esta es una frase que sólo una mano muy buena puede
escribir''.
``Eso nos ayudó mucho'', asegura el autor de No entres tan de prisa en esta noche oscura. Es increíble cómo la poesía puede ser importante, ante todo, puede incluso devolverte la dignidad que ya no tienes y la esperanza también, y eso es lo más importante: la esperanza''.
¿Tiene preferencias por Africa?
Africa me gusta mucho, pero creo que me gusta más México, Colombia y los países de Latinoamérica.
Admiro la increíble belleza de estos países. Me siento aquí como en casa, no me siento extranjero.
Me llama la atención la latinidad que para mí es muy importante. Aquí he sido feliz, la gente me ha tratado con un cariño, y me ha brindado su amistad.
Nos comprendemos sin palabras. Hay mucha elegancia, mucho calor humano y el idioma aquí es muy dulce y sensual.
Y, que me perdonen, pero me gusta la belleza de las mujeres de Latinoamérica.
¿Algo especial en su disciplina de escritor?
Es un trabajo como otros, de las 9 hasta la 1, de las 2 hasta las 8. De las 9 hasta 11 de la noche, todos los días. El problema es cuando no estoy escribiendo. Se pasan tres, cuatro meses y no son agradables, me siento culpable porque todo el mundo trabaja y yo no. Es muy difícil cuando no se escribe.
¿Hay algo nuevo en el portugués de hoy?
Un gran navegador del siglo XV decía: ``Poca terra para nacer y mucha terra para vivir''. Entonces yo no tengo concepto nacionalista de nada, porque en nombre de esos conceptos me han enviado a la guerra.
Lo que me interesa es sentirme bien, mi país es donde me siento bien, y aquí me siento bien. Me siento bien en Portugal, pero me siento bien en todo el mundo latino. En España me siento bien, en Italia me siento bien. Y aquí me siento mejor que en España, y que en Italia.
¿Hay buenos novelistas hoy?
Sí, sin embargo, cuando uno piensa que en el siglo XIX, había 30 genios escribiendo al mismo tiempo, en Francia, Rusia, Inglaterra, en todas partes. Actualmente si hay 5 grandes escritores es mucho. Se pasó la edad de oro de la novela del siglo XIX, ahora hay muy pocos buenos grandes escritores, me parece a mí.
¿Hay razones para eso?
Sería muy fastidioso explicarlo, de todas maneras es muy diferente ahora. Otra cosa que me gusta de Latinoamérica es el amor a la cultura y el amor a los libros. La Feria del Libro de Bogotá es muy conmovedora y la Feria de Guadalajara es cada vez más importante. Yo he invitado a norteamericanos, profesores y editores y están completamente deslumbrados con lo que pasa aquí, porque en Estados Unidos esto no existe y para mí era muy importante que ellos tuvieran una idea de México. Quedaron deslumbrados por el amor a la cultura y cómo la gente hablaba. La idea que ellos tienen de nosotros es muy racista, muy horrible, pero se quedaron deslumbrados por la manera en que la gente hablaba, por la herencia natural de un pueblo de príncipes y eso para mí ha sido muy importante. Espero que lleguen a Estados Unidos y expliquen en realidad lo que somos. El racismo para con nostros es increíble.
Ustedes han sido grandes emigrantes.
Tuvimos que emigrar porque somos pobres. Ahora, en Portugal, se acabó la emigración, casi no hay, nos miran de arriba.
Su nombre sigue en la lista de los candidatos al Premio Nobel.
No pienso en eso, todos los premios que me he ganado me han llegado de la manera más inesperada, no pienso en eso, no es
importante.
Lobo Antunes tiene tres hijas que, según él, quisieran tener un padre más privado, no un padre público. Con ellas no habla sobre
los libros.
``Puedes estar en un restaurante y se acercan personas a pedir una firma. Para mis hijas esto es muy complicado. Entonces es mejor mantenerlas alejadas de todo eso''.
Al terminar la entrevista el escritor de trato cordial, con pequeñas dificultades para escuchar, encendió otro cigarillo y me firmó el libro que tenía a mano Segundo libro de crónicas, donde escribió: ``A los veinte años creía que el tiempo resolvía sus problemas: a los cincuenta tenía ya conciencia de que el verdadero problema era el tiempo''. •
By ENRIQUE CORDOBA
Especial/El NUevo Herald
El escritor portugués António Lobo Antunes declaró en una entrevista con El Nuevo Herald que ``pensaba que la literatura no servía para nada, a no ser para el placer y la alegría de leer. Yo no pensaba que tuviera una utilidad práctica, y tiene su
utilidad''.
Lisboeta con 66 años y uno de los escritores siempre mencionados entre los candidatos al Nobel, aceptó esta entrevista después de recibir el Premio Juan Rulfo en la FIL, Feria del Libro de Guadalajara, México, en diciembre pasado.
Estudió medicina y sirvió al ejército portugués en la guerra de liberación de Angola, en esta segunda visita a Jalisco, mostró su debilidad por las mujeres y el idioma de esta parte del hemisferio y expresó su deseo de vivir en Latinoamérica, ``hoy voy a buscar una casa'', afirmó, con su cigarrillo inseparable en los dedos y su segunda esposa, sentada a pocos metros.
Sobre su paso por la guerra en Africa cuenta que él formaba parte de ochenta soldados y cuatro oficiales, ``acabamos muy pocos, y nos atacaban todas las noches, a las 11''.
``Cerca del Ecuador es siempre noche a las seis de la tarde. Los crepúsculos son muy rápidos y de una belleza increíble, y bueno, se cenaba a las cinco, después venía la noche y empezaba una tensión muy grande, hasta que empezaba una ametralladora del Movimiento de Liberación, que llamábamos la máquina de costura. Hacia tac.. tac.. tac... y, después el ruido de los morteros era casi insoportable'', recuerda el escritor y psiquiatra ya recuperado de un cáncer que lo afectó hace años.
La vida en medio de la jungla y la brutalidad de las armas cambia para Lobo Antunes y sus compañeros cuando ``el capitán un día aportó un libro de Víctor Hugo y entonces, después de la cena, cada uno de nosotros leía en alta voz un cuarto de hora. La poesía era el único libro que teníamos. Yo pienso que Víctor Hugo ha sido decisivo para nosotros porque nos devolvió una dignidad humana que habíamos perdido..., éramos cuatro hombres niños viejos esquizofrénicos viviendo lejos de todo'', reflexiona.
Enseguida precisa el novelista: ``estábamos en un lugar llamado las tierras del fin del mundo. Angola es muy larga y muy grande. Oír poesía leída por nosotros nos hacía humanos, porque éramos máquinas, y eso era muy importante para nosotros. Yo pienso que los oficiales de acá, de la compañía, son los que han tenido problemas postraumáticos. Después de la guerra hemos sido salvados literalmente por la poesía''.
``Las sillas eran hechas de pedazos de cajones de cerveza y cosas asi'', recuerda. ``Pasamos dos meses comiendo espaguetis y mermelada porque no teníamos más nada: en el desayuno, almuerzo, comida, y cena, todo el tiempo. Y de repente la voz de Víctor Hugo expresada por la voz trémula de cuatro oficiales llenos de miedo, porque el valor es no tener miedo de tener miedo. Miedo teníamos
muchísimo''.
António Lobo Antunes dice que ``una vez le preguntaron a André Gide, --un esxcritor que me gusta y que respeto mucho-- quién era, en su opinión, el más grande poeta francés, y él contestó: Víctor Hugo por desgracia mía, pero es verdad es un gran poeta y un hombre que ha escrito `el sueño es el acuario de la noche' es un gran escritor, porque esta es una frase que sólo una mano muy buena puede
escribir''.
``Eso nos ayudó mucho'', asegura el autor de No entres tan de prisa en esta noche oscura. Es increíble cómo la poesía puede ser importante, ante todo, puede incluso devolverte la dignidad que ya no tienes y la esperanza también, y eso es lo más importante: la esperanza''.
¿Tiene preferencias por Africa?
Africa me gusta mucho, pero creo que me gusta más México, Colombia y los países de Latinoamérica.
Admiro la increíble belleza de estos países. Me siento aquí como en casa, no me siento extranjero.
Me llama la atención la latinidad que para mí es muy importante. Aquí he sido feliz, la gente me ha tratado con un cariño, y me ha brindado su amistad.
Nos comprendemos sin palabras. Hay mucha elegancia, mucho calor humano y el idioma aquí es muy dulce y sensual.
Y, que me perdonen, pero me gusta la belleza de las mujeres de Latinoamérica.
¿Algo especial en su disciplina de escritor?
Es un trabajo como otros, de las 9 hasta la 1, de las 2 hasta las 8. De las 9 hasta 11 de la noche, todos los días. El problema es cuando no estoy escribiendo. Se pasan tres, cuatro meses y no son agradables, me siento culpable porque todo el mundo trabaja y yo no. Es muy difícil cuando no se escribe.
¿Hay algo nuevo en el portugués de hoy?
Un gran navegador del siglo XV decía: ``Poca terra para nacer y mucha terra para vivir''. Entonces yo no tengo concepto nacionalista de nada, porque en nombre de esos conceptos me han enviado a la guerra.
Lo que me interesa es sentirme bien, mi país es donde me siento bien, y aquí me siento bien. Me siento bien en Portugal, pero me siento bien en todo el mundo latino. En España me siento bien, en Italia me siento bien. Y aquí me siento mejor que en España, y que en Italia.
¿Hay buenos novelistas hoy?
Sí, sin embargo, cuando uno piensa que en el siglo XIX, había 30 genios escribiendo al mismo tiempo, en Francia, Rusia, Inglaterra, en todas partes. Actualmente si hay 5 grandes escritores es mucho. Se pasó la edad de oro de la novela del siglo XIX, ahora hay muy pocos buenos grandes escritores, me parece a mí.
¿Hay razones para eso?
Sería muy fastidioso explicarlo, de todas maneras es muy diferente ahora. Otra cosa que me gusta de Latinoamérica es el amor a la cultura y el amor a los libros. La Feria del Libro de Bogotá es muy conmovedora y la Feria de Guadalajara es cada vez más importante. Yo he invitado a norteamericanos, profesores y editores y están completamente deslumbrados con lo que pasa aquí, porque en Estados Unidos esto no existe y para mí era muy importante que ellos tuvieran una idea de México. Quedaron deslumbrados por el amor a la cultura y cómo la gente hablaba. La idea que ellos tienen de nosotros es muy racista, muy horrible, pero se quedaron deslumbrados por la manera en que la gente hablaba, por la herencia natural de un pueblo de príncipes y eso para mí ha sido muy importante. Espero que lleguen a Estados Unidos y expliquen en realidad lo que somos. El racismo para con nostros es increíble.
Ustedes han sido grandes emigrantes.
Tuvimos que emigrar porque somos pobres. Ahora, en Portugal, se acabó la emigración, casi no hay, nos miran de arriba.
Su nombre sigue en la lista de los candidatos al Premio Nobel.
No pienso en eso, todos los premios que me he ganado me han llegado de la manera más inesperada, no pienso en eso, no es
importante.
Lobo Antunes tiene tres hijas que, según él, quisieran tener un padre más privado, no un padre público. Con ellas no habla sobre
los libros.
``Puedes estar en un restaurante y se acercan personas a pedir una firma. Para mis hijas esto es muy complicado. Entonces es mejor mantenerlas alejadas de todo eso''.
Al terminar la entrevista el escritor de trato cordial, con pequeñas dificultades para escuchar, encendió otro cigarillo y me firmó el libro que tenía a mano Segundo libro de crónicas, donde escribió: ``A los veinte años creía que el tiempo resolvía sus problemas: a los cincuenta tenía ya conciencia de que el verdadero problema era el tiempo''. •
miércoles, 22 de julio de 2009
Curazao, herencia y sabor afroholandeses
Curazao, herencia y sabor afroholandeses
By ENRIQUE CORDOBA
Especial/El Nuevo Herald
Curazao es una encantadora isla del Caribe, de herencia afroholandesa, donde todos los años se celebran carnavales que combinan cultura y religión.
Por su cercanía a las costas de Venezuela, guarda memorias de interés histórico debido a que allí fue recibido el Libertador Simón Bolívar, en octubre de 1812, en un momento crítico de su vida, y tuvo la ayuda de Mordechay Ricardo, un judío que le dio albergue, amistad y recursos para continuar sus sueños patrióticos en Cartagena de Indias.
El Octagón forma parte en la actualidad del Hotel Avila y está convertido en un museo que guarda muebles, óleos, publicaciones, grabados y reliquias que pertenecieron a María Antonia y Juana, las hermanas Bolívar.
La isla está a dos horas y media en avión desde Miami, tiene 444 kilómetros de extensión y pertenece al grupo de las islas de Sotavento, junto con sus vecinas Aruba y Bonaire.
Es además un lugar de peregrinaje para los judíos porque en su capital Willemstad se encuentra la sinagoga Mikvé Israel-Emanuel, que es la más antigua del continente americano, en continuo funcionamiento desde 1651.
Para tener una idea de los detalles del comercio de los esclavos africanos en el Caribe en los siglos XVI y XVII, el doctor Jacob Gelt Dekker dedicó buena parte de su vida a coleccionar artículos, jaulas, trampas, literatura y otros objetos genuinos que se pueden apreciar en el Museo Kurá Hulanda que funciona en Willemstad.
El turista queda encantado desde su llegada por la luminosidad del cielo de Curazao, el colorido de las las casas y la facilidad con la que los nativos conversan en diferentes lenguas. Hablan holandés, inglés, español y papiamento, una lengua local producto de la mezcla del holandés con portugués.
De acuerdo con el censo del año 2008 la población actual es de 144,000 habitantes. La gente es hospitalaria y goza de buena educación. Muchos jóvenes han aprovechado la opción de terminar sus estudios en universidades de Holanda. Llegan sin mayor dificultad ya que Curazao es parte de las Antillas Neerlandesas. El gobernador es Fritz Goedgedrag y la jefe de Estado es su majestad la reina Beatriz I de Holanda.
Punda y Otrabanda son los sectores más importantes sectores de la ciudad de Willemstad. Los divide un dique por donde pasan los barcos de pasajeros y de carga que siguen la ruta del Canal de Panamá.
El mercado flotante es un bazar muy colorido que opera en un muelle, y es atendido por venezolanos. Allí llegan diariamente las lanchas con productos agropecuarios procedentes de Venezuela y otros puertos de Sudamérica.
En la isla se puede disfrutar del mar, en una de sus 35 playas de arena blanca y aguas cristalinas. En la mañana o en la tarde, cae bien un paseo por las calles para admirar las casas coloniales de colores pasteles y merodear por los almacenes de mercancías importadas o recorrer las tiendas de ventas de artesanías y obras de pintores isleños. La temperatura promedio es de 77 grados F, pero al mediodía el sol es fuerte.
By ENRIQUE CORDOBA
Especial/El Nuevo Herald
Curazao es una encantadora isla del Caribe, de herencia afroholandesa, donde todos los años se celebran carnavales que combinan cultura y religión.
Por su cercanía a las costas de Venezuela, guarda memorias de interés histórico debido a que allí fue recibido el Libertador Simón Bolívar, en octubre de 1812, en un momento crítico de su vida, y tuvo la ayuda de Mordechay Ricardo, un judío que le dio albergue, amistad y recursos para continuar sus sueños patrióticos en Cartagena de Indias.
El Octagón forma parte en la actualidad del Hotel Avila y está convertido en un museo que guarda muebles, óleos, publicaciones, grabados y reliquias que pertenecieron a María Antonia y Juana, las hermanas Bolívar.
La isla está a dos horas y media en avión desde Miami, tiene 444 kilómetros de extensión y pertenece al grupo de las islas de Sotavento, junto con sus vecinas Aruba y Bonaire.
Es además un lugar de peregrinaje para los judíos porque en su capital Willemstad se encuentra la sinagoga Mikvé Israel-Emanuel, que es la más antigua del continente americano, en continuo funcionamiento desde 1651.
Para tener una idea de los detalles del comercio de los esclavos africanos en el Caribe en los siglos XVI y XVII, el doctor Jacob Gelt Dekker dedicó buena parte de su vida a coleccionar artículos, jaulas, trampas, literatura y otros objetos genuinos que se pueden apreciar en el Museo Kurá Hulanda que funciona en Willemstad.
El turista queda encantado desde su llegada por la luminosidad del cielo de Curazao, el colorido de las las casas y la facilidad con la que los nativos conversan en diferentes lenguas. Hablan holandés, inglés, español y papiamento, una lengua local producto de la mezcla del holandés con portugués.
De acuerdo con el censo del año 2008 la población actual es de 144,000 habitantes. La gente es hospitalaria y goza de buena educación. Muchos jóvenes han aprovechado la opción de terminar sus estudios en universidades de Holanda. Llegan sin mayor dificultad ya que Curazao es parte de las Antillas Neerlandesas. El gobernador es Fritz Goedgedrag y la jefe de Estado es su majestad la reina Beatriz I de Holanda.
Punda y Otrabanda son los sectores más importantes sectores de la ciudad de Willemstad. Los divide un dique por donde pasan los barcos de pasajeros y de carga que siguen la ruta del Canal de Panamá.
El mercado flotante es un bazar muy colorido que opera en un muelle, y es atendido por venezolanos. Allí llegan diariamente las lanchas con productos agropecuarios procedentes de Venezuela y otros puertos de Sudamérica.
En la isla se puede disfrutar del mar, en una de sus 35 playas de arena blanca y aguas cristalinas. En la mañana o en la tarde, cae bien un paseo por las calles para admirar las casas coloniales de colores pasteles y merodear por los almacenes de mercancías importadas o recorrer las tiendas de ventas de artesanías y obras de pintores isleños. La temperatura promedio es de 77 grados F, pero al mediodía el sol es fuerte.
Tenerife y la Virgen de la Candelaria
ENRIQUE CORDOBA: Tenerife y la Virgen de la Candelaria
By ENRIQUE CORDOBA
Cuando llegué a la Basílica de la Candelaria, el último jueves de junio pasado, en el municipio de Candelaria en Tenerife, un hombre me contó esta historia. Dijo que estaba feliz de cumplir su promesa por haber llegado esa tarde ante la Morenita para darle las gracias a la Virgen que le salvó la vida.
Su desgracia comenzó por ser un niño gracioso que, por llamar la atención de los demás, causó envidia a la madre de otro infante nada simpático, quien para vengarse de su suerte, contrató los servicios de una hechicera para perjudicarlo.
Según le contó su mamá, la bruja preparó un juguete y el maleficio surtió efecto una vez el niño tocó el muñeco. Al ver que el niño estaba cercano a la muerte ante la inoperancia de la medicina convencional, su madre, en el desespero, se agarró de una medalla de la Virgen de la Candelaria y le prometió devoción a cambio de la salud del hijo.
A la mente del hombre en la basílica, le llegó la imagen vaga de su niñez en medio de una multitud de la que él forma parte. Es una gran peregrinación de gente; hombres, mujeres y niños. Oran y ascienden por una montaña, en una madrugada, todos vestidos de blanco, llevando velas encendidas en las manos.
Mucho tiempo después precisó el recuerdo. Correspondió al día en que su mamá lo llevó al Cerro de la Popa en Cartagena de Indias, el 2 de febrero, para agradecerle el milagro a la venerada imagen de la Virgen de la Candelaria.
Como este peregrino, hay miles de seguidores de la patrona de Canarias al otro lado del Atlántico. La devoción a la Virgen de la Candelaria la trasplantaron a muchos pueblos y ciudades de las Américas los canarios, especialmente los de Tenerife, pues fue el lugar donde se dice que se les apareció la santa, en 1392, a unos pastores guanches.
Desde que Colón zarpó de la Gomera rumbo a la aventura que lo trajo a América en 1492, los lazos históricos, comerciales y culturales entre el archipiélago de las Canarias y varios países de América se estrechan cada día más.
Lo recordó Ricardo Melchor, presidente del Cabildo de Tenerife al recibir a una delegación del condado Miami-Dade, encabezada por la comisionada Rebeca Sosa, con ocasión de la inauguración de la frecuencia semanal de Air Europa entre Santa Cruz de Tenerife y Miami. Son descendientes de canarios más de quinientos mil cubanos residentes en Miami, afirmó Melchor. La emigración canaria en Venezuela ha representado un gran apoyo económico para las islas y crecimiento para la patria de Bolívar.
Montevideo, fundada por canarios, se caracterizó en una época por ser el puerto español más importante del Atlántico sur, y San Antonio de Texas fue fundada por 15 familias canarias.
Lleva el nombre de Tenerife un municipio colombiano fundado a orillas del río Magdalena, el 20 de enero de 1543, por el capitán canario Francisco Henríquez.
Luego de épocas de penuria, actualmente Tenerife es una isla con un desarrollo socioeconómico digno de valorar, porque enaltece la responsabilidad de su clase política. Manejaron con eficiencia los recursos de la Unión Europea y posicionaron a la isla con las calificaciones del primer mundo. Su sistema de carreteras es óptimo; la planificación urbana, envidiable; y el servicio de transporte público excelente, puntual, el urbano o intermunicipal.
La población de Tenerife es de 800,000 habitantes. Tiene una capacidad hotelera de 100,000 camas --el doble que Miami-- y recibe 12 millones de turistas al año. La gran ventaja para la hotelería --dijo Cristóbal de la Rosa, coordinador de cultura del cabildo-- es que los pasajeros no pernoctan dos o tres noches, como ocurre en Orlando o Miami, sino siete días. Los tinerfeños saben que Tenerife es la puerta sur de Europa y puerta inmediata de Africa. La comisionada Sosa, Paulino Rivero Baute, presidente del gobierno insular de Canarias, y Ricardo Melchor, presidente del cabildo de Tenerife, están claros en las oportunidades que existen para obtener beneficios mutuos en turismo y economía.
Hay que repetirlo: Tenerife goza de un pueblo de espíritu alegre, como buenos isleños, con acentuado civismo, y disfrutan de una excelente calidad de vida.
By ENRIQUE CORDOBA
Cuando llegué a la Basílica de la Candelaria, el último jueves de junio pasado, en el municipio de Candelaria en Tenerife, un hombre me contó esta historia. Dijo que estaba feliz de cumplir su promesa por haber llegado esa tarde ante la Morenita para darle las gracias a la Virgen que le salvó la vida.
Su desgracia comenzó por ser un niño gracioso que, por llamar la atención de los demás, causó envidia a la madre de otro infante nada simpático, quien para vengarse de su suerte, contrató los servicios de una hechicera para perjudicarlo.
Según le contó su mamá, la bruja preparó un juguete y el maleficio surtió efecto una vez el niño tocó el muñeco. Al ver que el niño estaba cercano a la muerte ante la inoperancia de la medicina convencional, su madre, en el desespero, se agarró de una medalla de la Virgen de la Candelaria y le prometió devoción a cambio de la salud del hijo.
A la mente del hombre en la basílica, le llegó la imagen vaga de su niñez en medio de una multitud de la que él forma parte. Es una gran peregrinación de gente; hombres, mujeres y niños. Oran y ascienden por una montaña, en una madrugada, todos vestidos de blanco, llevando velas encendidas en las manos.
Mucho tiempo después precisó el recuerdo. Correspondió al día en que su mamá lo llevó al Cerro de la Popa en Cartagena de Indias, el 2 de febrero, para agradecerle el milagro a la venerada imagen de la Virgen de la Candelaria.
Como este peregrino, hay miles de seguidores de la patrona de Canarias al otro lado del Atlántico. La devoción a la Virgen de la Candelaria la trasplantaron a muchos pueblos y ciudades de las Américas los canarios, especialmente los de Tenerife, pues fue el lugar donde se dice que se les apareció la santa, en 1392, a unos pastores guanches.
Desde que Colón zarpó de la Gomera rumbo a la aventura que lo trajo a América en 1492, los lazos históricos, comerciales y culturales entre el archipiélago de las Canarias y varios países de América se estrechan cada día más.
Lo recordó Ricardo Melchor, presidente del Cabildo de Tenerife al recibir a una delegación del condado Miami-Dade, encabezada por la comisionada Rebeca Sosa, con ocasión de la inauguración de la frecuencia semanal de Air Europa entre Santa Cruz de Tenerife y Miami. Son descendientes de canarios más de quinientos mil cubanos residentes en Miami, afirmó Melchor. La emigración canaria en Venezuela ha representado un gran apoyo económico para las islas y crecimiento para la patria de Bolívar.
Montevideo, fundada por canarios, se caracterizó en una época por ser el puerto español más importante del Atlántico sur, y San Antonio de Texas fue fundada por 15 familias canarias.
Lleva el nombre de Tenerife un municipio colombiano fundado a orillas del río Magdalena, el 20 de enero de 1543, por el capitán canario Francisco Henríquez.
Luego de épocas de penuria, actualmente Tenerife es una isla con un desarrollo socioeconómico digno de valorar, porque enaltece la responsabilidad de su clase política. Manejaron con eficiencia los recursos de la Unión Europea y posicionaron a la isla con las calificaciones del primer mundo. Su sistema de carreteras es óptimo; la planificación urbana, envidiable; y el servicio de transporte público excelente, puntual, el urbano o intermunicipal.
La población de Tenerife es de 800,000 habitantes. Tiene una capacidad hotelera de 100,000 camas --el doble que Miami-- y recibe 12 millones de turistas al año. La gran ventaja para la hotelería --dijo Cristóbal de la Rosa, coordinador de cultura del cabildo-- es que los pasajeros no pernoctan dos o tres noches, como ocurre en Orlando o Miami, sino siete días. Los tinerfeños saben que Tenerife es la puerta sur de Europa y puerta inmediata de Africa. La comisionada Sosa, Paulino Rivero Baute, presidente del gobierno insular de Canarias, y Ricardo Melchor, presidente del cabildo de Tenerife, están claros en las oportunidades que existen para obtener beneficios mutuos en turismo y economía.
Hay que repetirlo: Tenerife goza de un pueblo de espíritu alegre, como buenos isleños, con acentuado civismo, y disfrutan de una excelente calidad de vida.
domingo, 5 de julio de 2009
Leticia, puerta y corazón del Amazonas
Nuestra América
Leticia, puerta y corazón del Amazonas
By ENRIQUE CORDOBA
Especial/El Nuevo Herald
Leticia, es un puerto colombiano ubicado en el corazón de la selva a orillas del Amazonas, desde donde el río se ve tan imponente que parece un mar y la naturaleza se disfruta día y noche.
Es una esquina fluvial donde confluyen las fronteras de tres países, lo que la convierte en un pequeño epicentro internacional.
Caminando, a pocos metros del Parque Santander, en el centro de la ciudad, por la Avenida de la Amistad, se llega a Tabatinga, la primera población del Brasil, y atravesando el río que tiene más de un kilómetro de ancho, se desembarca en el municipio peruano de Ramón Castilla, nombrado en homenaje a un presidente de ese país.
El vuelo desde Bogotá tarda dos horas y durante el trayecto se sobrevuelan verdes extensiones de reservas naturales, serranías, bosques, selvas y ríos que serpentean entre las llanuras.
Los turistas reciben el primer asombro cuando presencian la caída del sol sobre una lancha en una laguna poblada de victoria regia, el loto más grande del mundo, cuyas hojas soportan el peso de un infante.
En el parque Orellana o cerca del muelle turístico, es posible encontrar a Cápax, un curtido personaje local que atrae la atención de los visitantes por su parecido al legendario Tarzán. Suele nadar arriesgadamente por el río entre las pirañas, que son unos peces carnívoros, y en otras ocasiones posa descamisado envuelto en una anaconda de cinco metros.
Leticia, capital del departamento del Amazonas, tiene una temperatura promedio de 28 grados centígrados, y está incomunicada por carretera con el resto de las ciudades colombianas.
Cuenta con 50,000 habitantes, en su mayoría indígenas de diversas comunidades, siendo los más representativos los nukaks, aún nómadas, y los huitotos, yaguas, tucanos, ticunas, camsás e ingas.
Existen varias empresas turísticas que ofrecen excursiones por el río a Puerto Nariño y a la Isla de los Micos --poblada por centenaries de animales--, frente al corregimiento de Santa Sofía. Se puede ir a ciudades brasileñas como Benjamín Constant y a caseríos vecinos para observar las costumbres y el sistema de vida en los resguardos indígenas.
También se organizan visitas ecológicas guiadas al Parque Natural Amacayacu, donde vive el pueblo Ticuna.
El lugar posee una red de senderos por las cuales se pueden realizar caminatas. Se calcula que existen unas 150 especies de mamíferos, entre los que se destacan el delfín rosado y algunas especies en vía de extinción como la danta, el jaguar, el manatí y la nutria. Entre las muchas especies de primates se destaca el tití leoncito, el más pequeño del mundo. Amacayacu es también el hogar de unas 500 especies de aves y una enorme variedad de peces de agua dulce. El parque tiene algunas comodidades para los turistas, como alojamientos en la plataforma del centro de visitantes donde se puede dormir con un grupo de personas en hamacas o en camas.
En el lago Tarapoto se pueden ver los delfines rosados y grises de agua dulce. Las artesanías de la región amazónica se encuentran en las diferentes comunidades indígenas.
Los principales hoteles de Leticia son el Hotel Anaconda, el Hotel Yurupari, Hotel Decamerón Ticuna y el Hotel Malokamazonas.
''El Amazonas es uno los pocos paraísos que quedan en el planeta'', dijo en Leticia, brindando con un trago de caipiriña, el ex diplomático colombiano Humberto Becerra. La caipiriña es un coctel brasileño, muy común en la región y se prepara a base de cachac¸a. Este es un destilado de la caña al que se le agrega azúcar, hielo y limón.•
Leticia, puerta y corazón del Amazonas
By ENRIQUE CORDOBA
Especial/El Nuevo Herald
Leticia, es un puerto colombiano ubicado en el corazón de la selva a orillas del Amazonas, desde donde el río se ve tan imponente que parece un mar y la naturaleza se disfruta día y noche.
Es una esquina fluvial donde confluyen las fronteras de tres países, lo que la convierte en un pequeño epicentro internacional.
Caminando, a pocos metros del Parque Santander, en el centro de la ciudad, por la Avenida de la Amistad, se llega a Tabatinga, la primera población del Brasil, y atravesando el río que tiene más de un kilómetro de ancho, se desembarca en el municipio peruano de Ramón Castilla, nombrado en homenaje a un presidente de ese país.
El vuelo desde Bogotá tarda dos horas y durante el trayecto se sobrevuelan verdes extensiones de reservas naturales, serranías, bosques, selvas y ríos que serpentean entre las llanuras.
Los turistas reciben el primer asombro cuando presencian la caída del sol sobre una lancha en una laguna poblada de victoria regia, el loto más grande del mundo, cuyas hojas soportan el peso de un infante.
En el parque Orellana o cerca del muelle turístico, es posible encontrar a Cápax, un curtido personaje local que atrae la atención de los visitantes por su parecido al legendario Tarzán. Suele nadar arriesgadamente por el río entre las pirañas, que son unos peces carnívoros, y en otras ocasiones posa descamisado envuelto en una anaconda de cinco metros.
Leticia, capital del departamento del Amazonas, tiene una temperatura promedio de 28 grados centígrados, y está incomunicada por carretera con el resto de las ciudades colombianas.
Cuenta con 50,000 habitantes, en su mayoría indígenas de diversas comunidades, siendo los más representativos los nukaks, aún nómadas, y los huitotos, yaguas, tucanos, ticunas, camsás e ingas.
Existen varias empresas turísticas que ofrecen excursiones por el río a Puerto Nariño y a la Isla de los Micos --poblada por centenaries de animales--, frente al corregimiento de Santa Sofía. Se puede ir a ciudades brasileñas como Benjamín Constant y a caseríos vecinos para observar las costumbres y el sistema de vida en los resguardos indígenas.
También se organizan visitas ecológicas guiadas al Parque Natural Amacayacu, donde vive el pueblo Ticuna.
El lugar posee una red de senderos por las cuales se pueden realizar caminatas. Se calcula que existen unas 150 especies de mamíferos, entre los que se destacan el delfín rosado y algunas especies en vía de extinción como la danta, el jaguar, el manatí y la nutria. Entre las muchas especies de primates se destaca el tití leoncito, el más pequeño del mundo. Amacayacu es también el hogar de unas 500 especies de aves y una enorme variedad de peces de agua dulce. El parque tiene algunas comodidades para los turistas, como alojamientos en la plataforma del centro de visitantes donde se puede dormir con un grupo de personas en hamacas o en camas.
En el lago Tarapoto se pueden ver los delfines rosados y grises de agua dulce. Las artesanías de la región amazónica se encuentran en las diferentes comunidades indígenas.
Los principales hoteles de Leticia son el Hotel Anaconda, el Hotel Yurupari, Hotel Decamerón Ticuna y el Hotel Malokamazonas.
''El Amazonas es uno los pocos paraísos que quedan en el planeta'', dijo en Leticia, brindando con un trago de caipiriña, el ex diplomático colombiano Humberto Becerra. La caipiriña es un coctel brasileño, muy común en la región y se prepara a base de cachac¸a. Este es un destilado de la caña al que se le agrega azúcar, hielo y limón.•
martes, 23 de junio de 2009
ENRIQUE CORDOBA: Cuando los amigos se van
ENRIQUE CORDOBA: Cuando los amigos se van
By ENRIQUE CORDOBA
Cuando se nos van amigos como el periodista, abogado, historiador y diputado nacional José Ignacio García Hamilton, quien falleció en la madrugada del jueves en Buenos Aires, a los 65 años de edad, víctima de un cáncer que se lo llevó en pocos meses, a uno le queda el vacío de un diálogo inconcluso.
García Hamilton, con Carlos Alberto Montaner y Plinio Apuleyo Mendoza, fueron los encargados de clausurar la Feria del Libro de Miami, en el 2008, debatiendo en un panel sobre las realidades de Latinoamérica.
De grandes convicciones democráticas, el año pasado, en el aeropuerto de La Habana el gobierno le impidió entrar a la isla. Sin embargo era un hombre que sabía respetar a quienes no pensaban como él.
''Estoy terminando un libro sobre la vida de Juan Domingo Perón'', me escribió hace dos semanas, en el último correo que me respondió.
Nuestra amistad nació hace una década con motivo de sus frecuentes viajes a Miami invitado como conferencista de la Universidad Internacional de la Florida, medios de comunicación y otros centros académicos del país.
Aquí presentó sus libros Vida de un ausente, sobre Juan Bautista Alberdi; Cuyano alborotador, sobre Domingo Faustino Sarmiento; Don José, acerca de José de San Martín; Simón, vida de Bolívar.
Para responder del caso de Argentina, un país exitoso en 1920 y en caída en 1958, este autor escribió el libro Por qué crecen los países.
En una entrevista en Radio Caracol, en noviembre del 2008, acompañado del profesor de FIU Guillermo Lousto, el economista Guillermo Yeats y el periodista Rodolfo Windhausen, García Hamilton dijo: ``Argentina crece cuando el ideal de hombre que quiere crear la Constitución es de paz y de trabajo. De trabajo porque veníamos de un trabajo forzoso, del sistema de encomienda, donde el obligado al trabajo rechazaba la tarea y el amo se acostumbraba a la ociosidad. Y de paz porque veníamos de la guerras coloniales y de la guerras civiles como tuvimos todos los países hispanoamericanos después de la independencia. Con ese ideal el país creció''.
Su visión de los problemas de hoy eran muy precisos: ``No tenemos una economía competitiva donde el empresario que triunfa es el que produce buenos productos a bajos precios, que es la esencia del capitalismo. El que estudia el mercado y produce buenos bienes a un precio conveniente, triunfa. Y si los hace malos o a precios altos, es derrotado por el mercado y se funde''.
``En cambio en América Latina las ganancias vienen de un buen contacto con el Estado, con el presidente, y los empresarios tienen esa cultura lamentablemente. Los empresarios ganan dinero a través de los mercados cautivos o de restricciones a la competencia que les crea el propio gobierno''.
No hay frontera para que los amigos se vayan. En tiempos de juventud en el final ni se piensa. Por ley de vida hay un momento en el que la generación se va desgranando como una mazorca. Uno a uno todos se van yendo sin despedirse. Y es que nadie se despide, como si nadie quisiera irse. Orlando Naranjo tenía la costumbre de levantarse a las cinco de la mañana, tomar café y leer los obituarios. ''Orlando se viste y va a las funerarias todos los días'', me comentó su esposa, ``porque siempre encuentra la noticia de la muerte de un amigo''.
Esto fue hace años y asistíamos a una reunión nacional de periodistas hispanos en un hotel de la playa.
Creo que la amistad es el verdadero tesoro de la vida y como pensaba Aristóteles, una gran necesidad.
Es cierto que la vida se acaba, después lo que queda es el sentido que se dio a esa vida. José Ignacio llenó su maleta de vivencias y de curiosidad histórica, pero vivió con alegría. Así lo recordaremos.
By ENRIQUE CORDOBA
Cuando se nos van amigos como el periodista, abogado, historiador y diputado nacional José Ignacio García Hamilton, quien falleció en la madrugada del jueves en Buenos Aires, a los 65 años de edad, víctima de un cáncer que se lo llevó en pocos meses, a uno le queda el vacío de un diálogo inconcluso.
García Hamilton, con Carlos Alberto Montaner y Plinio Apuleyo Mendoza, fueron los encargados de clausurar la Feria del Libro de Miami, en el 2008, debatiendo en un panel sobre las realidades de Latinoamérica.
De grandes convicciones democráticas, el año pasado, en el aeropuerto de La Habana el gobierno le impidió entrar a la isla. Sin embargo era un hombre que sabía respetar a quienes no pensaban como él.
''Estoy terminando un libro sobre la vida de Juan Domingo Perón'', me escribió hace dos semanas, en el último correo que me respondió.
Nuestra amistad nació hace una década con motivo de sus frecuentes viajes a Miami invitado como conferencista de la Universidad Internacional de la Florida, medios de comunicación y otros centros académicos del país.
Aquí presentó sus libros Vida de un ausente, sobre Juan Bautista Alberdi; Cuyano alborotador, sobre Domingo Faustino Sarmiento; Don José, acerca de José de San Martín; Simón, vida de Bolívar.
Para responder del caso de Argentina, un país exitoso en 1920 y en caída en 1958, este autor escribió el libro Por qué crecen los países.
En una entrevista en Radio Caracol, en noviembre del 2008, acompañado del profesor de FIU Guillermo Lousto, el economista Guillermo Yeats y el periodista Rodolfo Windhausen, García Hamilton dijo: ``Argentina crece cuando el ideal de hombre que quiere crear la Constitución es de paz y de trabajo. De trabajo porque veníamos de un trabajo forzoso, del sistema de encomienda, donde el obligado al trabajo rechazaba la tarea y el amo se acostumbraba a la ociosidad. Y de paz porque veníamos de la guerras coloniales y de la guerras civiles como tuvimos todos los países hispanoamericanos después de la independencia. Con ese ideal el país creció''.
Su visión de los problemas de hoy eran muy precisos: ``No tenemos una economía competitiva donde el empresario que triunfa es el que produce buenos productos a bajos precios, que es la esencia del capitalismo. El que estudia el mercado y produce buenos bienes a un precio conveniente, triunfa. Y si los hace malos o a precios altos, es derrotado por el mercado y se funde''.
``En cambio en América Latina las ganancias vienen de un buen contacto con el Estado, con el presidente, y los empresarios tienen esa cultura lamentablemente. Los empresarios ganan dinero a través de los mercados cautivos o de restricciones a la competencia que les crea el propio gobierno''.
No hay frontera para que los amigos se vayan. En tiempos de juventud en el final ni se piensa. Por ley de vida hay un momento en el que la generación se va desgranando como una mazorca. Uno a uno todos se van yendo sin despedirse. Y es que nadie se despide, como si nadie quisiera irse. Orlando Naranjo tenía la costumbre de levantarse a las cinco de la mañana, tomar café y leer los obituarios. ''Orlando se viste y va a las funerarias todos los días'', me comentó su esposa, ``porque siempre encuentra la noticia de la muerte de un amigo''.
Esto fue hace años y asistíamos a una reunión nacional de periodistas hispanos en un hotel de la playa.
Creo que la amistad es el verdadero tesoro de la vida y como pensaba Aristóteles, una gran necesidad.
Es cierto que la vida se acaba, después lo que queda es el sentido que se dio a esa vida. José Ignacio llenó su maleta de vivencias y de curiosidad histórica, pero vivió con alegría. Así lo recordaremos.
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